La gente de la primera luz

La gente de la primera luz

Hacia el año 1600 en el territorio de Wampanoag residía uno de los pueblos nativos de la costa sur de la actual “Nueva Inglaterra”. Wampanoag significa “La gente de las Tierras del Este” o “La gente de la primera luz”. Los wampanoag (o wôpanâak) son parte de la tierra y la tierra parte de ellos desde hace más de 12.000 años. Por aquel entonces la población contaba con al menos 50.000 personas repartidas en 67 pueblos por todo el territorio.

En 1620, un grupo de colonizadores cristianos desembarca en la costa de Massachussets, con el objetivo de establecer una colonia en Plymouth. Sorprendidos por la dureza del invierno de la zona, y dado que no conocían cómo trabajar la tierra, gran parte de ellos murió. Por suerte, los supervivientes recibieron ayuda de los Wampanoag. Cuenta la leyenda que los colonos celebraron una cena como agradecimiento, a la que invitaron a los Wampanoag, que firmaron un tratado de paz con ellos, y que esa cena es el origen de la actual Thanksgiving.

Sin embargo, pronto aparecieron nuevos colonizadores con la esperanza de comenzar una nueva vida. A causa de las enfermedades que portaron de Europa, y de las expropiaciones de tierras, la esclavitud y la guerra, miles de nativos murieron.

Su lengua, el wôpanâak fue una de las primeras que aprendieron algunos de los colonos ingleses y misioneros protestantes y la primera traducción de la Biblia a una lengua indígena americana fue, precisamente, la realizada en esta lengua. Poco a poco esta lengua fue sufriendo un proceso de precarización hasta su total desaparición a finales del siglo XIX. La causa de este proceso de precarización fue la política de asimilación lingüística y cultural emprendida en los Estados Unidos seguida del confinamiento de muchas de estas tribus en reservas,  además de la baja consideración y autoestima lingüística por parte de los propios hablantes que se vieron reducidos a meras figuras folclóricas de las naciones nativas americanas residentes en las mencionadas reservas.

Hoy, gracias a la lingüista de origen wampanoag, Jessie Little Doe Baird y una asociación creada por ella llamada Wampanoag Language Reclamation Project, la lengua wampanoag está sufriendo un proceso de revitalización después de haberse extinguido. La labor de esta asociación y de Baird ha hecho posible que la lengua wampanoag vuelva a hablarse, al menos de momento, por parte de una comunidad de neohablantes de esta etnia cuya lengua materna es el inglés y que está realizando grandes esfuerzos por empezar a transmitir entre las nuevas generaciones la lengua de sus ancestros.

Desde Aware queremos dar las gracias a las personas que luchan por mantener vivas las lenguas y transmitir el conocimiento de las mismas y el respeto por sus culturas y sus formas de vida.